Antártida: 25 días encerrado en el hielo, no ficción para ficcionar que viajamos

Nuestras ganas de salir a explorar el mundo se ven enfocadas, indefectiblemente, en hacerlo a través de libros (series y películas también) porque ahora mismo planificar a largo plazo no es posible.

La naturaleza siempre me fascinó, la inmensidad que posee y lo poco que aún parece saber la ciencia sobre la fauna y flora que la habita, a pesar de todos los años de hallazgos e investigación.

Por eso, este libro me capturó. En la Antártida no van turistas, es decir no van en la manera que estamos acostumbrados: nadie se queda a dormir allí. Sólo hay tours que te permiten bajarte un rato, ahí en la costita, mirar el horizonte blanco y regresarte a tu barco.

Lo que sí ocurre ahí es que la pueden visitar los científicos que sean de países que tengan base allí. Eso reduce las opciones a: Argentina, Chile, Perú, Rusia, Corea del Sur y Estados Unidos.

Por supuesto, que además posean un motivo más que comprobado y autorizado para ir. Así fue que este periodista argentino, Federico Bianchini, pudo hacer realidad el sueño de conocerla.

Con el proyecto de este libro ganó la beca Michael Jacobs (de crónica viajera) de la Fundación Gabo (antes FNPI, Fundación Gabriel García Márquez). Gracias a lo cual nos relata en primera persona todas las historias de los científicos y militares, a los cuales pudo conocer en la base científica argentina Doctor Alejandro Carlini.

Cómo se preparan para ir a la Antártida, el entrenamiento que deben aprobar, sus sueños, sus anhelos, los desafíos que la naturaleza les puso y que debieron afrontar, porque aunque esa enorme masa blanca parezca apacible y calma, no lo es en absoluto.

“Aquí en las Shetland del Sur, el viento se estanca sucesivo y puntual. Tan violento, que en días de ráfagas continuas, si uno abre los brazos e inclina el cuerpo hacia atrás, no cae; apoyado sobre los talones, queda suspendido.  Por esa fuerza animal, durante unos segundos, se está flotando”.

Y quizás de paso, también identificarnos un poquito con su relato. En la Antártida, el confinamiento es uno de los desafíos debido a la brutalidad de sus condiciones climáticas, se siguen una cantidad de reglas estrictas para no poner la vida en peligro.

Ahora que todos estamos en esta situación, leer un poco de sus reflexiones nos ayudan también a poner en perspectiva nuestro día a día y quizás, cómo nos sentimos sobrellevando todo esto: “El aislamiento aumenta la susceptibilidad que, con los días, se transforma en desconfianza”.

*El libro también está disponible en versión e-book.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s